domingo, 4 de septiembre de 2016


Consejitos para hacer una pasta más saludable

Esta propuesta sabe muy bien y lo mejor es que es baja en grasa y calorías. Sólo tienes que acostumbrarte a su sabor y a su color. Es una opción que vale la pena, si tenemos como objetivo mejorar o conservar nuestra salud. Puedes acompañarla con una ensalada y alguna fruta como postre.




1.  Es un mito que para cocinar la pasta se necesite sal y aceite. El aceite hace la función para que no se pegue, pero si la mueves ocasionalmente, no es necesario agregarlo.

2.  Al escoger la carne, busca en la etiqueta que diga 80/20 o de preferencia 90/10, eso indica el porciento de grasa que tiene la carne. Escoge el porciento de grasa más bajo.
 
3.  También escoge la pasta integral cuando estés en el supermercado. No te asustes, te quedará de un color marroncito al cocinarla.
 
4.  Cocina la carne en una cacerola con superficie antiadherente para que no tengas que agregar aceite para que no se te pegue a la cacerola. De ser necesario agregar aceite, usa aceite de oliva, de preferencia extra virgen.
5.  Cuando cocines la carne sazona con ajo en polvo, pimienta negra molida, caldo de pollo en polvo y sazón con culantro y achiote, además del sofrito. Prueba de sal y agrega sólo la justa. No te excedas.
6.  Tampoco es necesario agregar salsa para espagueti, que por lo general contiene grasa y muchas calorías.
 
 
 
 
 
 

viernes, 2 de septiembre de 2016


Pan con ajo



Ingredientes

2 dientes grandes de ajo pelados

1/8 cdta. de sal

3 a 4 cdas. de aceite de oliva

1/8 cdta. de orégano seco

1/2 libra de pan



Procedimiento
  1. En un pilón, ponga los ajos con la sal. Machaque los ajos cuidadosamente para que no se salgan del pilón. Cubra un poco el tope del pilón con una de sus manos para evitar que salten.
  2. Vierta el aceite y el orégano y mezcle todo. Ya no tiene que machacar, pues los ajos están machacados. Sólo mezcle.
  3. Corte el pan horizontalmente y con una brocha de cocina o con una cuchara esparza equitativamente la mezcla del ajo.
  4. Ponga en una bandeja cubierta con papel de aluminio y hornee a 350 grados F. durante 15 minutos.

¿Cómo y cuándo escribir una invitación para un evento?

¿Qué es una invitación?

Una invitación es una sencilla nota escrita para solicitar la presencia de participantes, ya sean individuos o grupos de personas, a un evento o fiesta. Una invitación es indispensable para la exitosa organización de un evento ya que a través de la respuesta a la misma la persona que organice la fiesta podrá estimar la cantidad de invitados que se harán presentes.

Puede ser formal o informal dependiendo de las características del evento del que se hable.

¿Cuándo escribir una invitación?

Es recomendable siempre escribir invitaciones para los eventos de carácter formal, ya sean estos sociales o de negocios. Bodas, encuentros especiales como baby showers, despedidas de solteros o cenas formales requerirán de una invitación escrita.

¿Cómo escribir una invitación correctamente?

Como primera medida en toda invitación debe mencionarse cuál es la ocasión a la que se está invitando. ¿Es una boda? ¿Una reunión de negocios? ¿Un cumpleaños? ¿Un homenaje?

Si hay alguna persona en especial que organiza o anfitriona el evento o tienes una empresa o asociación que lo avala y colabora de alguna manera también será bueno mencionarlo al comienzo de la invitación para darle más importancia, también puedes hacerlo al pie de la misma, como cierre del texto.

¿Quién está invitado?

Es importante detallar en la invitación a quién va dirigida y a quién incluye. ¿Es la invitación para toda una familia? ¿Puede venir el invitado con su pareja o acompañante?

Si estos tienen niños, ¿están invitados estos a la fiesta? Aclarar este detalle en la invitación a veces puede ser delicado pero haciéndolo de manera sencilla y respetuosa te prevendrá de posibles malentendidos que es preferible evitar.

Código de vestimenta

Si el evento requiere de alguna vestimenta en especial o tienes lo que se llama un “dress code” para tu fiesta, también deberás aclararlo en la invitación.

De esta manera le darás tiempo a los invitados de encontrar el atuendo adecuado.

Lugar y fecha

La fecha exacta y el lugar donde se realizará el evento o fiesta es muy importante mencionar luego. El día de la semana, el número y el mes cuando se desarrollará el encuentro, hay que mencionarlos. ¿Dónde será el evento? ¿Es un lugar fácil de llegar? A parte de la dirección detallada, será muy apreciado un mapa con instrucciones para llegar, si el lugar es un poco desconocido o lejos de donde proviene la mayoría de los invitados.

Hora

Deberá detallar también al menos el horario de comienzo del evento, y si lo cree conveniente para una mejor organización, también cuánto tiempo espera que dure.

RSVP

La mejor manera de tener al menos un estimado de la cantidad de invitados que vendrá al evento es solicitando una respuesta. Para esto ponga una fecha límite y el cómo hacerlo en la invitación (que es el RSVP), detalla también los medios de comunicación preferenciales como un número de teléfono, o un email para contestar.

Tips importantes

Tenga en cuenta si la fiesta es al aire libre, la posibilidad del mal tiempo y qué hacer si esto sucede. ¿Cambiará el lugar del evento? Se realizará otro día? Estos son detalles muy importantes de mencionar en la invitación también. No querrá a todos sus invitados llamándole a último momento para improvisar un encuentro que lleva tiempo organizando.

¿Cuándo es mejor enviar la invitación?

En general las invitaciones se envían de acuerdo a la formalidad del evento. Entre ocho y dos semanas será correcto. Cuanto más formal sea el encuentro más tiempo de anticipación se solicita protocolarmente.

sábado, 6 de agosto de 2016





La salmonella, una bacteria que se encuentra habitualmente en el intestino de las aves y de mamíferos sanos, y que en los principales alimentos en los que se puede encontrar están los huevos, la carne cruda de pollo, de pavo y de cerdo. Para sufrir salmonelosis, la enfermedad producida por la salmonella, basta con ingerir uno de estos alimentos contaminados, lo que provoca normalmente fiebre, dolor abdominal, vómitos y diarrea entre las 12 y 72 horas posteriores al consumo del alimento contaminado. Hay distintos grados de afección que, entre otras cosas, depende del estado de la persona, algunas se recuperan sin tratamiento y otras pueden tener necesidad de ser ingresadas y enfrentarse a serios problemas de salud.

Sin duda, lo mejor es tomar todas las precauciones necesarias para evitar la presencia de salmonella.

Consejos para prevenir la salmonelosis por consumo de huevo

·         Comprar huevos con la cáscara intacta y conservarlos en la nevera.

·         Respetar la fecha de consumo preferente.

·         No lavar los huevos para guardarlos, a lo sumo, lavarlos antes de utilizarlos.

·         No romper el huevo en el borde del plato en el que se va a batir.

·         No recoger un trozo de cáscara de huevo que ha caído en el plato con otro trozo de cáscara.

·         No separar yemas de claras utilizando las cáscaras.

·         Lavarse las manos con frecuencia cuando se estén manipulando huevos y se vayan a tocar otros alimentos y utensilios de cocina.

·         No utilizar ningún utensilio que haya tocado el huevo crudo para manipular o servir el huevo cocinado, en el formato que sea (platos, tenedores, espátulas, etc.).

·         Cocinar el huevo a una temperatura que alcance los 65-70º C.

·         Conservar en el frigorífico las comidas que contengan huevo (tortillas, salsas, natillas, huevos duros, etc.).

·         En el caso de hacer tortillas, cuajarlas bien en el centro y consumirlas recién hechas o mantenerlas refrigeradas hasta el momento de comer.

·         Elaborar salsas como la mayonesa con huevos pasteurizados, y si se usan huevos frescos, hacerlas justo antes de su consumo, después tirar las sobras. También se pueden hacer salsas sustituyendo el huevo crudo.

·         No proporcionar salsas con huevo crudo a las personas más susceptibles, como los niños pequeños, personas mayores, embarazadas, personas con problemas de inmunidad, entre otras.

·         Los establecimientos de hostelería están obligados a utilizar huevos pasteurizados si no van a cocinar completamente los alimentos.

Las uvas



Son dulces, jugosas y fáciles de comer, a casi todos nos gustan. Se clasifican por su uso (uvas comestibles o de mesa, uvas para hacer vino y procesar para jugo, uvas pasas y uvas para jalea, y por su color (blanca o negra). Las uvas blancas (verdes) van de un color amarillo-verdoso pálido a verde claro y las uvas negras (rojas) van de un rojo claro a morado oscuro.

Las uvas comestibles o de mesa son más dulces que las uvas agrias, ácidas para hacer vino. California es el productor de uvas más grande de E. U. Van muy bien acompañando las bandejas de quesos y jamones.

Cómo comprarlas

  • Selecciona racimos de uvas unidas firmemente a su tallo. Una florescencia de polvillo blanco en la superficie, indica frescura.
  • Las uvas negras no deben tener ni un tizne de color verde. Las uvas verdes con un tono amarillento son las más maduras y dulces.
  • Evita las uvas magulladas, blandas o con moho.
  • Quita y descarta todas las uvas pasadas o magulladas. Refrigéralas sin lavar en una bolsa plástica con cierre hasta por más de 1 semana.

Cómo prepararlas

  • Justo antes de servirlas, lava bien las uvas con agua fría y sécalas a golpecitos con una toalla de papel.
  • Corta las uvas por la mitad con un cuchillo para pelar o usa tijeras de cocina para separar los tallos de los racimos pequeños del racimo más grande.

Nutrición

  • Es una buena fuente de vitamina C y es baja en grasa y sodio.

sábado, 9 de julio de 2016


 


Tomado de un web de gastronomía española.



Parece ser que en los últimos años, quizá por el boom de la gastronomía, ha aumentado el número de ‘plantones’ que se realizan a los restaurante, acción que en el sector hostelero se conoce como ‘no-show’, y por si no queda claro, se trata de tener una reserva hecha en un restaurante, y llegado el momento, no presentarse y tampoco avisar con tiempo de que no se va a cumplir con la reserva.

A todos les puede surgir un imprevisto en alguna ocasión, siendo motivo de no poder disfrutar de su reserva, sobre todo en los restaurantes en los que hay que reservar con un mes de antelación o más, que no son pocos. Pero si esto sucede, es muy sencillo llamar al restaurante y hacerle saber que no se va a acudir, que se debe cancelar la reserva, así pueden liberar la mesa y ofrecerla a otros posibles clientes. Sorprende que algo tan sencillo y tan ético, haya personas que no lo hagan, cuando otros nos molestamos incluso en avisar si vamos a llegar unos minutos tarde.

El caso es que el tema de los no-show perjudica seriamente a los restaurantes que lo sufren, y aunque a veces han podido reponerse de ese ‘abandono’ gracias a las redes sociales (pues anuncian que tienen una mesa libre y sus seguidores pueden quererla), es lógico que quieran cubrirse las espaldas, por eso ahora hay restaurantes, principalmente de alta cocina, que piden que se abone una parte de la cena al hacer la reserva o han puesto en marcha algún sistema similar.

Os contamos esto porque queremos compartir con vosotros el informe El fenómeno de los no-shows y cómo combatirlo, con un eslogan muy claro, ‘o voy o cancelo’. Este informe ha sido desarrollado por El Tenedor, ya que es una de las webs de reservas online de restaurantes y parece ser que este sistema actual de reservas los ha potenciado, aunque lo de dejar plantado a un restaurante no es nuevo, ni exclusivo de los restaurantes, también lo sufren otros sectores, desde las peluquerías hasta los centros de salud.

El Tenedor presenta este documento de forma paralela a una campaña de sensibilización con la que espera concienciar a los usuarios de su responsabilidad a la hora de hacer una reserva, y de cómo afecta  no acudir a la cita y no cancelar la mesa que había reservado, aunque hay que decir que en el último año la cifra de no-shows ha descendido un 23%, representando actualmente un 3.7% de las reservas.

El estudio ‘El fenómeno de los no-shows y cómo combatirlo’ se presenta en tres capítulos, Los no-shows y sus consecuencias, ¿Quién hace no-shows en restauración y por qué?, y ¿Cómo luchar contra los no-shows? En la restauración y en los demás sectores. Para terminar, explican algunos de los sistemas que ayudan a reducir los plantones en el sector de la restauración y cuál es su sistema contra los no-shows.

En el primer capítulo hablan sobre las consecuencias económicas para el restaurante que sufre el plantón y de qué factores son los responsables del aumento de los no-shows, por ejemplo el ritmo de vida, la variedad de opciones de ocio y consumo, e incluso el olvido. Por lo visto también hay personas que consideran que una reserva es una simple opción que pueden tomar o dejar porque el consumidor es ‘el rey’ y tiene todos los derechos.

Además ofrecen cifras de una encuesta que la guía El Tenedor ha realizado a sus clientes, con conclusiones como que los no-shows más frecuentes (insistimos que se trata de tener una reserva, no acudir por el motivo que sea y no cancelar la reserva para que la mesa puedan disfrutarla otras personas y el restaurante no se quede con la mesa vacía) son los que realiza la gente que no es consciente de las consecuencias derivadas. Pero ojo, que ahora también puede tener consecuencias para el consumidor. Recordemos que en Australia, la mayor empresa online de recomendaciones y reserva de restaurantes, Dimmi, puso en marcha un servicio y una lista negra de clientes que reservan mesa en un restaurante y no se presentan.

Respondiendo a la pregunta del segundo capítulo, se utilizan datos sobre la encuesta realizada a los usuarios de El Tenedor, y parece ser que el principal motivo del no-show es que el cliente hacer varias reservas y elige una de ellas. Sorprendente. Además ofrecen las respuestas de algunos usuarios de la web que han hecho uno o más no-shows, por lo que clasifican a estas personas en varias categorías: El despistado, el desafortunado, el torpe, el tímido, el que tiene fobia al compromiso y el egocéntrico.

El tercer capítulo del informe también ofrece una interesante lectura tanto para los hosteleros como para todos en general, aunque los primeros podrán tomar nota de algunos consejos para luchar contra el no-show en su negocio, por ejemplo, con los recordatorios, haciendo pagar una parte o el menú por anticipado, pidiendo una tarjeta de crédito, sancionando con pérdida de privilegios, etc.

Así que ya lo sabéis, igual que a nadie le gusta que le dejen plantado para ir a tomar un café, a los restaurantes no les gusta que no se cancele una mesa que se ha reservado y no se va a poder cumplir, pues además de económicamente, afecta a todo un equipo de trabajo. Lo mejor es cancelar la reserva en cuanto se sepa que no se va a poder acudir, pero en cualquier caso, más vale cancelar tarde que nunca.

viernes, 8 de julio de 2016


Cocinar con tapa o sin tapa cuando estamos usando la barbacoa



Ya sea con un asador o parrilla de gas o de carbón, el cocinar sin la tapa o destapado es un método efectivo ya que muchas personas cocinan de esta manera.

Cuando cocinas con la tapa de la parrilla o el asador, el calor se mantiene dentro de la parrilla, por lo que no estás cocinando la comida únicamente con el calor del fuego de abajo, si no que también estás cocinando la comida con el calor que está dentro del asador.

Puedes verlo como si fuera un horno, al estar cerrada la parrilla se guarda mucho calor y la comida puede cocinarse por todos los lados posibles.

Tienes que tomar en cuenta que cada vez que quitas la tapa del asador o abres la parrilla el calor se escapa y la temperatura baja un poco. Por lo que si estás haciendo una preparación donde guardar  temperatura es importante (por ejemplo un pollo entero), entonces no debes de abrir mucho la parrilla, solo cuando tengas que voltear el pollo para guardar lo más que se pueda el calor dentro del asador.

Un método de cocción que siempre necesita tener la tapa del asador o parrilla es el método indirecto. Esta técnica de cocción se logra acomodando la fuente de calor, ya sea carbón, madera o chips de un lado y poder crear áreas donde el fuego o calor no es directo. Para poder cocinar con este método es necesario un asador con tapa, ya que la comida se cocina mediante el calor que va a producir el lado prendido y el calor que se concentra en el asador.

Para hacer este método con carbón o madera puedes acomodar el carbón o madera prendido ya sea en un lado o en una esquina para dejar el lado opuesto sin calor directo, otra es cubrir todas las esquinas del asador para dejar el centro sin fuego directo, o acomodando todo en el centro y dejar las orillas libre de calor directo.

El acomodo que escojas depende del tamaño de tu parrilla y el ingrediente que vas a cocinar.

Otra de las cosas que hay que tomar en cuenta es que cocinar con la tapa o con la parrilla cerrada depende del tipo de comida que estés preparando, hay ciertas preparaciones que no les afecta mucho el cocinarlas sin la tapa, por ejemplo ciertos cortes de carne delgados o hamburguesas.

Fíjate en la receta y en el tiempo de preparación de la comida, si notas que el tiempo de cocción es mucho y a temperatura más baja entonces lo más seguro es que necesites cocinar con tapa. Si es una preparación rápida y a temperatura muy alta, hay veces que no es necesario usar la tapa o cerrar la parrilla, solamente con el calor intenso de la parrilla es suficiente para cocinarla bien.